Memorias de un caficultor
Por: Yaritza Ponce González

Como bien conocemos, el café era el producto principal en las siembras de las familias del centro de la isla, y como producto principal era uno de sus mayores sustentos. Don Mariano Santiago, se dedicaba a la siembra de café para mantener a su familia, compuesta de 4 hijos y su esposa. Su cultivo de café no era uno muy extenso y como todo cultivo de café al principio, era bajo sombra, cubierto de plátanos, guineos y guabas, entre otras. Esto era algo normal antes de la llegada de la década del 70, cuando un cambio que nadie esperaba se asomó en los cultivos de café. Todo comenzó cuando inspectores del Departamento de Agricultura de Puerto Rico, fueron finca por finca, orientando sobre un nuevo método para la siembra del café. ¿De qué se trataba? Pues nada menos que cambiar la forma de sembrar el café. Se trataba de cambiar de café sembrado en sombra, a café sembrado bajo sol, sin plantas ni árboles a su alrededor.

foto40
foto41

¿Cómo se realizaría esta transición? Debía hacerse paulatinamente, poco a poco, porque si no implicaría pérdidas. Había que hacerlo poco a poco adaptando el café a crecer sin sombra, y esto no se podía hacer con la siembra completa de la noche a la mañana. Si bien no fue un proceso que se realizó rápido, existe hasta el día de hoy. Se les ofrecieron incentivos tales como abono y nuevas plantas de café, para dicha transición. Les ofrecieron un pequeño adiestramiento ya que el café sembrado al raso, requiere más cuidado. Hay que mantener la planta sana, y para combatir las plagas, se necesitan nuevos métodos porque ahora las plantas estaban algo más vulnerables, ya que tienen otras plantas que las cubran. No todo fue tan sencillo, había caficultores que se negaban a este cambio, porque consideraban que el café no sería de mejor calidad. Según mi entrevistado al estar en sombra pasa por todo el proceso de maduración, es más lento, lo que hace que el grano de café sea de una leve mejor calidad.

Don Mariano Santiago, no estaba del todo de acuerdo, pero decidió seguir con esta transición del café. Fue poco a poco adaptando sus arbustos de café al sol. Fue por áreas eliminando la sombra, pero no era tan sencillo, ya que en esas áreas tenía plátanos y guineos, entre otras cosas que también le servían de subsistencia. Pero, la pregunta clave era, ¿por qué este cambio, que había detrás de él?, Don Mariano contestó: “Simple el factor económico, ese era el personaje clave en esta transición. Cultivar café al raso, permite que la planta produzca más cantidad de granos, y esto significa mayor cantidad de dinero. Analizándolo desde ese aspecto, esta nueva modalidad beneficiaria más a todos los involucrados en el café”.

foto42
Continuar